Die Mannschaft

OFICIAL: Basti se retira de la Selección de Alemania

El 6 de junio de 2004 Alemania recibía en el Fritz-Walter Stadion -casa del histórico Kaiserslautern- a la selección de Hungría en el último amistoso previo de cara a la […]

El 6 de junio de 2004 Alemania recibía en el Fritz-Walter Stadion -casa del histórico Kaiserslautern- a la selección de Hungría en el último amistoso previo de cara a la Eurocopa de 2004. Por entonces, Rudi Völler, seleccionador alemán, tenía ante sí la presión de resucitar a un equipo que venía de caer en la final del Mundial de 2002 ante Brasil. Sin embargo, poco o nada salió bien de aquel experimento del actual directivo del Bayer Leverkusen.

No al menos a corto plazo. Alemania cayó en una bochornosa derrota 0-2 ante Hungría, y se despidió de la cita continental en Portugal tras una decepcionante fase de grupos. Meses antes, Völler ya había hecho debutar a Philipp Lahm. Pero ante Hungría, el seleccionador se atrevió con dos nuevos nombres que viajarían con Alemania a aquella Eurocopa. Eran Bastian Schweinsteiger y Lukas Podolski. Aquel era el nacimiento de una época dorada del fútbol alemán que culminaría diez años después con la consecución de la Copa del Mundo, casualmente en Brasil, con Schweinsteiger y Podolski en el equipo.

Bastian fue desde el principio el reflejo de una generación diferente. Conducía el balón con un desparpajo inusual en una selección, aquella de 2004, que no prestaba tanta atención al atractivo de su juego como la actual. Aquella Alemania de la Eurocopa de 2004 vagaba moribunda, necesitada de un frescor que ‘Schweini‘ supo aportar desde el primer momento.

Tras el desastre de Portugal, donde Alemania empató ante Holanda y Letonia y cayó ante la República Checa, Jürgen Klinsmann sustituyó a Völler en el banquillo, dando a Schweinsteiger una merecida titularidad, que marcaría el inicio de una de las épocas más doradas del fútbol alemán.A partir de ahí, y tras 120 partidos oficiales con la selección absoluta, Schweini dice adiós al fútbol internacional, consciente de que su relevo está asegurado en las nuevas generaciones. 

La plenitud, a veces tan añorada en el fútbol, podría ser una de las palabras con las que se podría calificar a Schweinsteiger. Un jugador que lo alcanzó todo. El mismo chico que subió al primer equipo del Bayern Múnich en 2002, emocionado ante la posibilidad de jugar con su ídolo, Oliver Khan; conseguía en Brasil lo que el histórico portero alemán no pudo alcanzar, la Copa del Mundo. Basti, que llegó como el más joven del grupo en 2004, acabaría siendo héroe en la final ante Argentina una década más tarde. En la retina queda la imagen del mediocentro en el suelo con el pómulo ensangrentado tras recibir un codazo delKun Agüero, y las lágrimas tras el pitido final, fiel reflejo del esfuerzo realizado hasta alcanzar la cima.

Hay jugadores que encandilan a una generación completa.Y como mismo el carácter de Oli Kahn cautivó a Bastian en su día, el talento, el esfuerzo y la personalidad de Schweinsteiger han marcado un cambio absoluto en la última década del fútbol alemán. El hombre que jugaba con unas espinilleras de cartón -las utilizadas en su debut con el Bayern Múnich en 2002- en las que había dibujado él mismo su diminutivo –Basti- así como la marca original -Uhlsport-, se despide como uno de los mayores iconos del fútbol en Alemania.

Deja la selección tras haber ocupado todos los roles posibles. Pasando de novato a capitán, de joven revolucionario a líder del vestuario. Schweinsteiger deja la selección alemana tras haber sido capaz de todo. El hombre que siempre aparecía en los momentos más delicados, que complementaba a la perfección la garra y el carácter atribuido al país germano, a la par de su talento innato para brillar, iluminado por una visión de juego casi insuperable. Como pocos, o como nadie, Bastian Schweinsteiger pasa a la historia del fútbol alemán.

Acerca de Deutscher Meister

Presidente del FansClub y Administrador del Sitio la Primera Peña Oficial del FC Bayern en Cuba: Baviera's Red Giant. Escritor de crónicas, creador de torneos y concursos, editor de fotografía, programador y casi Doctor en Medicina. Todo trabajo es poco para que crezca esta Comunidad de Hermanos amantes del fútbol alemán. MIA SAN MIA

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