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Manuel Neuer: El hobby de ser héroe

Manuel Neuer,es sin dudas el mejor portero del Mundo… Aún hay ilusos que se atreven a compararlo con otros… Hoy los dejo con un excelente material del Centro Alemán de Información […]

Manuel Neuer,es sin dudas el mejor portero del Mundo… Aún hay ilusos que se atreven a compararlo con otros… Hoy los dejo con un excelente material del Centro Alemán de Información para Latinoamérica·donde podrán apreciar parajes de la carrera de este crack que como hobbit es héroe de su club y selección

.Existen ciertos partidos de futbol que mezclan la emoción del espectador con el desempeño propio de los jugadores en el campo de forma tan armoniosa, que al instante adquieren calidad de inolvidables. Tanto es así que no en pocas ocasiones se los evoca más que a las propias finales de los torneos internacionales que los enmarcan. Entre ellos, por supuesto, se encuentran aquellos cuyo marcador se decidió por tanda de penales, ese epílogo tan caprichoso y angustiante y diseñado quien saber por quién que es capaz de convertir a cualquier mortal en un manojo de nervios. Recordemos, por ejemplo, aquellos cuartos de final entre Alemania y Argentina en el Mundial de Alemania 2006. El tiempo, paralizado y más diminuto que nunca, volvió a correr sólo hasta después de que el arquero Jens Lehmann congeló el penalti ejecutado por el argentino Esteban Cambiasso.

Algo similar o, seamos justos, incluso más cardíaco ocurrió en las semifinales del Mundial de España 1982, cuando Alemania y Francia se vieron las caras en el que todavía muchos analistas consideran el mejor juego del siglo XX. Con el tablero igualado a tres goles, el pase a la final se decidió, por primera vez en la historia de los Mundiales, vía chutes desde los once metros. En aquella ocasión, los guantes de Harald Schumacher se encargaron de decidir un futuro que habría sido otro de no ser por su habilidades premonitorias. En los años venideros Francia le perdonaría al arquero teutón el que hubiese dejado a su delantero estrella sobre el césped –tras un durísimo choque, Patrick Battiston quedó inconsciente- pero no que manoteara hacia fuera dos penaltis y la esperanza de un país entero. Schumacher, Lehmann, ¿hay un fanático del balompié sobre la faz de la Tierra que no recuerde al gran Oliver Kahn?

Si algo hay algo en Alemania con tanta tradición como acompañar la cerveza con un Brezel o celebrar con pompa y platillo la Einschulung (entrada a la escuela primaria) de los niños, es precisamente la de contar con arqueros efectivísimos y de personalidad abrumadora. Repitamos nombres: Schumacher, Lehmann, Kahn, Meier, Trautmann, Köpke… rebasar, siquiera igualar las hazañas y el reconocimiento alcanzado por estos hombres parecía una empresa imposible. Hasta que llegó Manuel Neuer.

La última hazaña

2 de julio de 2016. Cuartos de final de la Eurocopa. El fantasma de las derrotas de Alemania frente a Italia en justas internacionales planea sobre el campo del estadio Matmut Atlantique de Burdeos. Nadie se explica las razones por las que equipo alemán, a la sazón campeón mundial desde 2014, sufre de una histórico temor siempre que su oponente es la Squadra Azurra. El fenómeno parece digno de un diván de psiquiatra, o peor aún, de opereta. Aun así, lo cierto es que llegados a los 120 minutos el balance del partido se resume en un marcador igualado a unos que hubiera permanecido inamovible por dos horas más.

Por un lado se vio a una Italia que hizo lo que mejor sabe hacer: replegarse atrás y esperar un sorpresivo contraataque, y por el otro a una Alemania que, pese a no haber bajado nunca las manos, fue incapaz romper con tan conocida fórmula. En cualquier caso, es cosa segura que ambos equipos sabían que había altas probabilidades de que el resultado final tendría que definirse a través de los consabidos penales. Había varios tiradores, porteros sólo dos: Gianluigi Buffon y Manuel Neuer. Para ellos, el protagonismo nunca supo tan amargo como en esos momentos. A diferencia de cualquiera de “los otros”, el éxito del portero no consiste en triunfar sino en no fallar.

Es de preguntarse qué correría por la cabeza de Neuer antes del primer disparo. Acaso lo obvio: la noción de que de no adivinar el lado hacia el que tiraría Lorenzo Insigne podía significar el principio del fin. De por sí, algo de la magia se había perdido en el minuto 78, cuando una falta máxima ejecutada por Leonardo Bonucci –concedida por la mano danzarina del defensa Boateng- terminó de tajo con los 527 minutos que Neuer había acumulado sin gol en su portería, el mayor récord de este tipo obtenido por un guardameta alemán en torneos internacionales. Aunque tal vez pensaba también en otras cosas. Incluso es probable que se viera asaltado por uno de esos recuerdos de infancia que surgen en momentos de estrés.

De ser así, habría pasado revista a aquella primera vez que fue a entrenar futbol en su natal Gelsenkirchen (ubicado en el Land Renania del Norte-Westfalia) a los tres años. Como fue el último en llegar el entrenador lo puso de portero, el patito feo de las posiciones futbolísticas en épocas de infancia. Neuer rememoraría después, en alguna entrevista, que no le quedó otra que seguir las indicaciones del coach. Si bien, pronto pasó de la resignación a la alegría cuando se dio cuenta de que, después de todo, el puesto le gustaba. “Un día voy a ser el mejor portero del mundo”, se prometió.

Al volver al presente, Neuer habría constatado que la situación no podía ser más preocupante. Sus 1.93 metros y sus brincos sobre la línea de cal de la portería no habían alcanzado para detener el penal de Insigne. Zaza fallaría luego, cierto, pero por desgracia también el colega Müller. De allí que, al no poder desviar tampoco el tiro de Barzagli, la preocupación aumentase a grados alarmantes. Con la suerte echada a medias, la única vía posible para cerrar la puerta al fatalismo habría sido esa virtud que Neuer ha llevado a niveles inalcanzables: la del Nervenstärke, es decir, el don de poder controlar el nerviosismo en situaciones extremas.

Hace algunos años, Neuer declaró al respecto: “desde pequeño mis padres me hablaron de la importante que era que un portero supiese aguantar los nervios. Es una cuestión mental básica. Sin importar qué, debes dejar atrás tus errores, empezar desde cero”. Ciertamente, sin esa Nervenstärke Neuer no habría sido capaz de confrontar lo que vendría después en la serie de penales que hemos narrado, pues si bien le adivinó el pensamiento a Bonucci –“estudio a los jugadores antes de que tiren un penal… la respuesta está en sus ojos antes de que toquen la pelota, y es a los ojos a donde yo los miro”, confesó en alguna ocasión- el mediocampista Schweinsteiger no cumplió con anotar el gol que habría terminado con la agonía.

Llegados a la muerte súbita, la presión puesta sobre los respectivos guardametas aumentó al doble. Buffon no pudo con la precisión de Hummels, Kimmich y Boateng, pero Neuer tampoco pudo predecir las intenciones de Giaccherini, Parolo y De Sciglio. En esos momentos de borrón y cuenta nueva, como dicta la ley de la Nervenstärke, en el pensamiento de Neuer no habría habido lugar para nada más que detener esa maldita pelota. El resto habría quedado fuera: las atajadas conseguidas en juegos anteriores a figuras ilustres como Kaká o Cristiano Ronaldo; los infinitos elogios que ha recibido desde que debutó en el Schalke 04 en 2006 y que le han dedicado desde su idolatrado Jens Lehmann hasta jugadores de la talla de Michael Owen, Karim Benzema o Xavi Alonso; las excelentes temporadas en el Bayern München; los tres años seguidos en que la IFFHS lo ha calificado como el mejor portero del mundo… esa actitud de orquestador del equipo, de arquitecto del campo, que lo han llevado a ser considerado una suerte de Ché Guevara del futbol contemporáneo.

El momento crucial llegaría cuando el aguerrido defensa Matteo Darmian se acercó al área chica para tirar el decimoséptimo penal de la noche. Neuer lo miró desde lejos y lo señaló. “Tú”, habría pensado, “tú no podrás pasarme”. Con la concentración de un especialista en la desactivación de explosivos, Neuer miró por un segundo hacia el frente antes de recostarse del lado izquierdo, donde se encontró con el tiro raso de Darmian y, de paso, con un acto más que sumar a sus momentos de gloria. El cheque se colocó sobre la mesa, listo para que el joven Jonas Hector lo firmara con la soltura y desenfado que tienen los que nunca se imaginaron que serían llamados por la Historia.

Una suma de logros

Con 30 años y un currículo envidiable, no hay duda alguna de que Manuel Neuer está en el mejor momento de su carrera. Con él, se ha generado una nueva manera de jugar al futbol, una en la que el portero pasa de ser una figura solitaria en la cancha a un engrane esencial en las acciones que no sólo implican al aparato defensivo sino también al que se encarga de marcar goles. Sin perder nunca el sentido premonitorio que debe poseer un portero, Neuer sacrifica los actos circenses y las atajadas de foto por la anticipación, por no dejarle ninguna oportunidad al riesgo.

Pese a haberse consagrado ya como el portero alemán absoluto de la década, Neuer ha mantenido su conocida Nervenstärke para no olvidarse de lo que más importa. Es así que cuando se halla lejos de los reflectores dedica el tiempo a jugar al tenis, deporte que también ha practicado desde la infancia, a dirigir su fundación Manuel Neuer Kids Foundation, con la cual combate la pobreza infantil en su natal Gelsenkirchen, o sencillamente a pasarlo bien con su pareja, la modelo Kathrin Gilch. Podría suponerse que, después de todo, para Neuer el parar goles no es otra cosa que su trabajo y él lo cumple con cabalidad. Lo otro, eso de ser el héroe de una nación que, por demás, se considera potencia futbolística mundial, le ha llegado, como varios balones, de rebote. Es, sin más, un hobby.

Más información: www.manuel-neuer.com

Acerca de Deutscher Meister

Presidente del FansClub y Administrador del Sitio la Primera Peña Oficial del FC Bayern en Cuba: Baviera's Red Giant. Escritor de crónicas, creador de torneos y concursos, editor de fotografía, programador y casi Doctor en Medicina. Todo trabajo es poco para que crezca esta Comunidad de Hermanos amantes del fútbol alemán. MIA SAN MIA

1 Comentario

  1. La_Chiki

    Gracias por este comentario de Neuer, es el mejor del mundo y lo seguirá siendo por muchos años más, siempre será recordado, gracias,pp por personas como tu, q publican cosas interesantes y necesarias, es q personas como yo amamos el fútbol.
    Gracias. Salu2.

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